Ubuntu acerca Linux al público masivo

10 09 2007

Hoy me he encontrado con un buen artículo de opinión sobre Ubuntu. No digo que sea bueno porque hable bien de esta distro, sino porque en verdad cuenta la vida de los sistemas GNU/Linux desde prácticamente sus orígenes y muestra cómo ha evolucionado hasta que hoy podemos asegurar lo que reza el titular.

Por si no ha quedado claro, el texto no es mío. Su autor es Ariel Torres y está expuesto en el diario argentino La Nación.

Como introducía, el texto expone una experiencia subjetiva y personal del propio autor, que en su día se dignó a probar un sistema libre donde todo era absolutamente opaco y ofuscado. Para hacer algo mínimo te tenías que documentar a conciencia previamente y tirar de consola y líneas de código. No es algo malo, de hecho es bueno conocer las vísceras del sistema operativo, pero obviamente no es algo destinado a los usuarios si generalizamos, bien sea por tiempo, interés o necesidades.

Cuenta también cómo poco a poco pero de forma constante los sistemas libres han ido creciendo y haciéndose más fuerte y del mismo modo paso a paso más amigables al usuario final. Sin embargo hace pocos años aún no estaba del todo preparado para un mecánico, un panadero, un ejecutivo o un rey.

Hasta que llegó Ubuntu rompiendo moldes. Personalmente creo que tampoco es así. Antes de Ubuntu ya existían distros muy competentes para el usuario inexperto, pero sí es cierto que Ubuntu ha sabido salir como la más preparada para este público, y las cifras de popularidad, aceptación y uso hablan por sí solas.

Esto ha propiciado dos cosas distintas. Por un lado, que el usuario de otro sistema que quiera migrar a uno libre, lo va a tener mucho más fácil con sistemas destinados al usuario escritorio como Ubuntu. Por otro, los fanboys de otras distros que la ven como la distro del demonio por ser excesivamente fácil comparándola con Windows de forma ofensiva.

Hay que entender que el usuario de a pie no necesita saber qué línea hay que editar en qué archivo para conseguir una determinada función. No es difícil y hay mucha documentación y ayuda, pero no podemos rechazar la verdad. Linux no está pensada para vencer a Windows. No tiene que responder a unas cifras de mercado ni nada parecido. Está pensada para aquellos usuarios que compartan la filosofía del software libre hagan una elección igual de libre. Pero no seamos necios y abramos las puertas al usuario de a pie.

En fin, tras esta larga reflexión personal, os propongo aún un rato más de lectura con el propio artículo. No olvidéis que es un artículo de opinión y que probablemente compartáis cosas que dice y contradigáis otras. Es normal cuando entra en juego el elemento subjetivo. Merece la pena su lectura.

Os dejo con él:

Instalé mi primer Linux hace unos doce años. Durante los siguientes seis meses no pude hacer mucho más que aprender Unix (compré un manual de System V Release 4 de alrededor de 1200 páginas) y, sobre todo, configurar afanosamente el hardware, para el que existían pocos controladores. Lo bueno era que uno podía escribir sus drivers (si sabía cómo) y corregir los que estaban disponibles. Tuve, para eso, que aprender el lenguaje C, lo que fue, como mínimo, una experiencia interesante, luego de haber estudiado griegos y latines; descubrí que éstos eran ciertamente más difíciles que aquél.

Alguna noche, finalmente, me atreví a reconfigurar el núcleo de Linux (ni pensar en modificarlo, no sabía ni sé tanto como para eso), volver a compilarlo y probarlo. Cuando el equipo arrancó –eso ya era bastante– y lo que antes no andaba ahora era completamente funcional, supe que había entrado y salido indemne de un terreno rico e inexplorado. Bueno, con algunos raspones, eso sí.

Pocas cosas caminaban de buenas a primera en aquella época. Desde la eñe y los acentos gráficos hasta el monitor y el mouse, la experiencia de los primeros Linux era tortuosa pero gratificante. Para los apasionados de la tecnología, el desafío era fascinante, tanto como las posibilidades. Los resultados no siempre importaban; lo bueno era aprender y resolver. Ninguna otra experiencia me ha enseñado más sobre computadoras.

Debí, por lo tanto, atravesar todas las aventuras, accidentes, frustraciones y miles de horas de lectura que cualquier otro veterano de Linux, y esto para, simplemente, contar con una opción a Windows. No me interesaba que fuera gratis, aunque no venía mal. Me interesaba ejercer mi libertad de elegir.

Raro como suena, hasta que apareció Linux no existía ninguna alternativa para usar una PC, salvo el OS/2, que por entonces utilizaba a diario. Pero IBM, su creador, iba abandonándolo poco a poco, inexplicablemente.

No tengo nada contra Windows. De hecho, lo uso todos los días en el diario (y con frecuencia en casa) y es un gran sistema operativo. Desde Windows 2000 en adelante, Microsoft ha hecho un excelente trabajo –en gran medida gracias a que le apareció competencia, no me cabe duda–, y XP es una joyita.

Pero siempre me resistí a aceptar que los usuarios de PC no pudiéramos elegir entre varias marcas y modelos de sistema operativo; sobre todo porque el sistema operativo es algo así como el espíritu de la computadora.

El software libre nació precisamente como una alternativa a eso, no porque Windows fuera un mal producto, sino porque era el único. Cuando entrevisté, en 1996, a Linus Torvalds, el creador del núcleo de Linux y, en 2001, a Richard Stallman, el padre de la Fundación del Software Libre, percibí exactamente esa actitud. Pretendían poder elegir. (Ambos reportajes aparecieron oportunamente en este suplemento.)

Mudanza

Mientras OS/2 languidecía y Windows propulsaba sus primeras versiones de 32 bits (la 95 y la 98) vi madurar Linux y pronto pude empezar a escribir documentos, editar imágenes, oír y componer música, crear instrumentos para sintetizadores, usar la Web, el mail y el chat ( IRC , por entonces), programar y crear 3D, y así. Cuando quise darme cuenta, había migrado a Linux la mayoría de mis actividades personales. Incluso mi notebook, en el breve período en que tuve una, anduvo primero con un Red Hat 9 y luego con un Fedora Core 1.

Nunca me defraudó, excepto en un sentido: hacía falta ser un experto para hacer cosas que en Windows eran totalmente automáticas.

Ese estado de cosas no cambió por obra de Red Hat (la principal distribución de Linux) ni de las grandes empresas de software que apoyan al sistema, como IBM y Oracle; tampoco la comunidad Linux hizo demasiado al respecto y siguió enfrascada en ese limbo en el que si no sos un gurú informático, entonces no existís. Recuerdo las fuertes críticas que recibió mi columna del 23 de octubre de 2000, cuando se me ocurrió observar un hecho irrefutable: Linux es imposible para el usuario sin experiencia.

Lo dicho en esa columna, sin embargo, se cumplió prolijamente. Linux no logró entrar en el mercado hogareño y perdió una no frecuente ventana de oportunidad. A Linux le va muy bien en el ambiente corporativo –se calcula que la mitad de las Fortune 500 lo usan; entre otros, Google–, pero en el hogar, el estudio profesional y la oficina pequeña está prácticamente ausente. Se calcula, y la estadística es bastante informal, que entre 20 y 30 millones de personas lo utilizan. No es poco, pero hay más de 2000 millones de usuarios de PC en el mundo. IDC estimaba, en 2004, que el 2,8% de los usuarios de computadoras de escritorio empleaban Linux. Sería mucho más, si fuera más amigable.

Bueno, ese cambio provino de un empresario sudafricano llamado Mark Shuttleworth, que en 2004 lanzó Ubuntu, un Linux para el resto de nosotros.

Rebelde entre rebeldes

Ubuntu ( www.ubuntu.com ) es un Linux simplificado, razonablemente automático, amistoso, que no requiere aprender ni lenguajes de programación (lo que incluye el shell de Linux) ni la anatomía y la fisiología de un sistema operativo, y todo esto sin sacrificar nada del poder de este sistema operativo.

Ya lo había intentado un producto anterior, el Linspire ( www.linspire.com ; otrora conocido como Lindows), que sigue sin popularizarse, en parte porque es comercial (US$ 49,95) y en parte porque hace varias concesiones a la filosofía del software libre. Tiene, sin embargo, una versión gratis ( www.freespire.org ); ambas se basan en Debian ( www.debian.org ), igual que Ubuntu.

Ubuntu, en cambio, lo logró maravillosamente. Alguien, por fin, se había atrevido a desafiar al establishment hacker, que tiende a despreciar al usuario inexperto; un usuario que quizás es un artista genial, un médico ejemplar, una poetisa eterna, pero, eso sí, como no sabe ni usar grep, ni programar bash y cron, ni editar x11.conf, entonces se lo discrimina hasta el abuso, salvo muy honrosas excepciones.

Lo he dicho y lo repito: esa actitud es un callejón sin salida y no existe ninguna diferencia entre aprovecharse del monopolio de un mercado y aprovecharse del monopolio del conocimiento.

En 2004 la voz se alzó directamente desde el riñón de Linux; Shuttleworth había sido programador de Debian, la más respetada distribución de Linux, y con su propio proyecto se propuso limar los bordes cortantes del sistema hasta hacerlo automágico . (Automágico, dicho sea de paso, es un neologismo peyorativo creado para descalificar a quien prefiere configurar algo con tres clics en lugar de pasarse veinte minutos tecleando herméticas líneas de comando.)

Quien primero me habló de Ubuntu fue un sacerdote, mi amigo Mariano Loza, que lo adoptó casi desde sus inicios, en 2004. Nada es casual. A fin de cuentas, “ubuntu” es un concepto ético ( http://en.wikipedia.org/wiki/Ubuntu_%28ideology%29 ).

En ese contexto, se me ocurrió hacer una prueba impensable hace doce años. Impensable, incluso, sólo cinco años atrás. Consistía, el experimento, en poner el CD de tres Linux diferentes e instalarlo a ciegas. Es decir, aceptar todas las opciones por omisión. Sin saber, sin tener que saber, y sin sentirse un canalla por no tener tiempo de estudiar ingeniería en software.

Y luego, actualizar el sistema, usarlo, ver videos, navegar la Web, leer el mail, oír música y chatear sin ninguna (pero ninguna) complicación. No sirve de nada instalar Linux si después no lo podés usar, actualizar y mantener.

Simplemente

Pondría a prueba el Linux que me venía acompañando casi desde siempre, el de Red Hat (relanzado en 2003 como Fedora; http://fedoraproject.org/ ). El segundo sería, claro, Ubuntu. El tercero, OpenSuse ( www.opensuse.org ), porque también Novell viene haciendo esfuerzos considerables para llevar Linux al usuario sin formación técnica (esto es, el 99% de la humanidad).

Las conclusiones, primero. Ubuntu ganó cómodamente en cuanto a sencillez. Todo, desde bajarlo de la Web (dos clics, contra cuatro de Fedora y cuatro o más de OpenSuse) hasta alcanzar el punto donde la máquina está lista para trabajar fue más sencillo, más rápido y 100% transparente.

OpenSuse ganó en la organización de la interfaz, la más inteligente de las tres, y el número de opciones disponibles para instalar software nuevo o actualizar el existente (por medio de YaST y YaST2).

Fedora, sin embargo, fue el que terminé por elegir para mi propio uso, quizás porque estoy más habituado a su estilo lacónico y ortodoxo. Por ejemplo, el comando init, necesario para instalar los controladores para las placas de video Nvidia, funciona en Fedora (y en OpenSuse), pero no en Ubuntu.

Ubuntu 7.04, el más amigable

Esta distribución viene en un CD (no un DVD) y se instala en 20 minutos o menos. Al final, avisará que hay actualizaciones disponibles, las bajará de Internet y pondrá el sistema al día. El proceso es transparente y lleva sólo otros 20 minutos. En bastante menos de una hora el equipo ya está listo para usar. De lo que hacemos normalmente, no falta nada, salvo, claro, juegos de última generación, pero esto es común a todos los Linux.

Hay algunas concesiones, sin embargo. Para proteger al usuario sin experiencia, los controladores de terceros (como los de la placa de video) no están activados desde el principio y puede uno encontrar difícil poner la pantalla a la resolución óptima sin hurgar más allá de lo que el experimento permitía.

Instalar un driver estaba fuera del marco de referencia (ni digamos, escribirlo), pero tampoco fue sencillo hacer esto, en gran medida porque el código fuente del núcleo no se descarga, a menos que uno lo especifique. Lo hice, no obstante, por pura curiosidad, y al final todo funcionó correctamente.

La cuenta root no está disponible para loguearse, a menos que la activemos, lo que es una buena noticia para el usuario que recién llega a Linux, pero puede ahuyentar al operador entrenado. A no preocuparse. Lo genial de Ubuntu es que se puede convertir en un Linux a plena potencia en cinco minutos.

Por otro lado, varias veces los servidores de actualización de software de Ubuntu no estaban disponibles, por lo que salían errores con mensajes ominosos. Inofensivos, pero temibles.

Lo cierto, sin embargo, es que en menos de una hora tenía una computadora completamente funcional sin más esfuerzo que quemar un CD y arrancar la computadora con él. Y esto, 100% legal y 100% gratis. O más bien, el costo del CD-R y del locutorio, en caso de que no se tenga ningún sistema en la computadora de destino.

OpenSuse 10.2, mejor organizado

Pese a los esfuerzos de Novell, todavía es demasiado complicado para el usuario sin ningún entrenamiento, aunque es más amigable que Fedora, y es por lejos el que tiene la interfaz más organizada e inteligente.

Su instalación, sin embargo, queda a medio camino entre Ubuntu y Fedora, al tiempo que es más complicado de configurar que estos dos. Por ejemplo, YaST y YaST2 son poderosas herramientas, me encantaron, pero añadir repositorios en OpenSuse es más complicado que escribir una ópera.

Además, tarda mucho en instalar, casi dos horas entre el DVD y la actualización en línea. Transparente, eso sí, y sin errores de ninguna clase. En cuanto a sencillez ni se acercó a Ubuntu y quedó más bien emparentado con Fedora.

Con todo, el trabajo de Novell con esta veterana distribución de Linux (un desprendimiento de Slackware, la primera que instalé) es impecable. Sólido, sin fisuras, aunque con menos atractivo visual que Ubuntu y Fedora.

Fedora 7, un clásico

Previsiblemente, la distribución de Red Hat volvió a ganar mi preferencia. A fin de cuentas, todo es personal. Y lo es cada vez más.

Fedora es más difícil de instalar y de usar que Ubuntu y que OpenSuse, pero en una hora y media ya tenía todo en línea: el reproductor de música ( Xmms ) y video ( gXine ), el administrador de fotos ( gThumb ), el lector de noticias RSS ( Liferea ), el mensajero ( Pidgin ), los editores de video ( Kino y Cinelerra , que dio bastante trabajo, al revés que en Ubuntu, donde se instaló de una vez), de imágenes ( GIMP ) y de textos ( OpenOffice ), y todo lo demás ( Blender , Beryl , Grip y encriptación de discos). Ni init , ni grub dieron problemas (al revés que en Ubuntu), y dado que el orden de los directorios es el clásico, compilar algunos programas demandó menos esfuerzo que en OpenSuse.

Conclusiones

Mi consejo: si quiere un sistema operativo legal, posee la experiencia básica en computadoras, no le alcanza el presupuesto para Windows y no es usuario de videojuegos, Ubuntu se ha convertido no sólo en una elección potable, sino en una estruendosa lección para los sabihondos, cruzados y apóstoles que, parece, siguen medrando en los márgenes de la informática personal.

Para el usuario con más experiencia, Fedora (y Debian, para el caso), siguen siendo el número puesto.

OpenSuse puede funcionar muy bien en una oficina hogareña o el estudio de un profesional.

Sé que dejé fuera distros excelentes, como Mandriva (la probé alguna vez, hace varios años), pero que no se ofendan sus adalides, es sólo falta de tiempo. Sugiero que quienes tengan buenas experiencias con otras distribuciones añadan en los comentarios la dirección Web y las razones por las que las recomiendan. Eso sería útil.

Recaudos

Con todo y lo dicho hasta aquí, si no tiene ninguna experiencia previa con Linux, haga backup de sus datos antes de probar Ubuntu (o cualquier otro Linux). Si acaso el sistema se negara a arrancar (cosa que he visto; poco, pero lo he visto), habría que entrar en el modo de emergencia y lidiar con la línea de comando de grub. Y eso lo llevaría, automágicamente, doce años al pasado.

Más artículos entre tuxes y pepinos

Acciones

Information

21 responses

10 09 2007
julian

Muy bueno el post.
entre mis comparaciones personales, he instalado el ubuntu, mandriva y fedora y me quedo con el ubuntu, su sencillez y proceso transparente no lo he encontrado en ninguna otra distro. inclusive hice un ensayo con mi hermana de 12 años, le instale el ubuntu y en menos de una semana esta manejandolo perfectamente como usuaria normal. aqui el problema fue que me gano el “windows live messenger” y solo por esto despues de haberle configurado a mas no poder el amsn con plugins y todo no le gusto y volvio a windows, pero acepto que ubuntu le gustaba mucho, que cuando existera el msn para linux que se lo volvira a instalar.
por cierto. Primer comentario

10 09 2007
Jorge

Yo también me quedo con Ubuntu. He utilizado antes Debian y Fedora y me quedo con Ubuntu, viene mucho más fácil y tiene una comunidad mucho más amistosa. A mi hermana si la logré pasar, pero me costó poco porque estaba usando Windows Vista que fue un gran retroceso del XP y me veía a mí en cambio haciendo temblar pantallas por un cubo🙂 ella misma pidió el cambio y no se arrepiente.

10 09 2007
Alginros

Yo me quedo con Kubuntu. Solo he probado openSUSE y ésta. De cara a la configuración, openSUSE es mejor. Pero la actualización de paquetes es mucho mejor en xUbuntu. Y yo también conseguí llevar a mi hermano a Linux,jeje.

10 09 2007
Daniel

Buen post, y muy bueno el artículo de Ariel Torres. Yo por ahora sólo he probado Ubuntu como sistema operativo libre, pero me gusta tanto que ni siquiera me planteo pasarme a ningún otro, aunque por curiosidad si me gustaría probarlos.

Un saludo

10 09 2007
Muric

Gran artículo. Bueno, yo actualmente uso Ubuntu con el pc de sobremesa (fue cosa de enseñarle en youtube a mi hermano lo que se podía llegar a tener con beryl y demás jajaja) y Windows XP en el portátil… por muchas “gambas”, programar en vb es cosa de Windows xD, a parte de algunos “problemillas” del pingüino con mi tarjeta gráfica…

Ubuntu fue mi primer contacto con Linux, y en un par de meses más (cuando haya terminado el trabajo de investigación de bachillerato, dónde tengo que tirar de windows… -.-) volveré a trastear fuerte con ubuntu u otra disitro, ya que tengo muucha curiosidad por probar SuSe o Debian.

Saludos

10 09 2007
Auringal

En mi caso, cuando decidi migrar a Linux, hice un “estudio de mercado2 y mis primeras espectativas fueron Debian, Open Suse y Fedora. Open Suse lo deje de lado debido a que sinceramente no supe que bajar de la pagina, con la cantidad de enlaces que hay. Debian me gusto, segun me iba informando, pero no me convencia que tuviera actualizaciones tan espaciadas y ya me habian comentado que eran medio “conservadores” asi que sin saber como me encontre con Ubuntu, que me encanto el nombre, me baje el CDLive y me maravillo poder usarlo sin necesidad de instalarlo. le di muhcas vueltas hasta que me decidi a ponerlo, dejando mi Win, cosa que hoy no me preocupa, ya que puedo leer esa particion y la uso para almacenar archivos. Muy raramento lo vuelo a usar al Win, excepto para Jugar un rato al Baldurs Gate. Como el uso del pc para mi es mas funcional, Ubuntu lo cubre y las supera.
Los primeros meses fueron dificiles y mas de una vez me dio ganas de agarrar el pc a martillazos, pero era por una cuestion simple de ignorancia y como dije or ahi, pierdo menos tiempo aprendiendo linux que buscando seriales y cracks. Hoy puedo decir que si tengo que usar Win, realmente me siento incomodo.
Lo que si descubri, es que es falso lo de “una comunidad unida y dispuesta al 100% a ayudarte”. Este blog de CeeC y 2 o 3 mas fueron los unicos en meses de busqueda que dieron respuestas inmediatas, coherentes y de muy buena voluntad a mis enormes dudas acerca de esta nueva experiencia o, al menos el aliento para no agarrar a patadas el pc y volver al “vicio” de Win, y no quiero generalizar con esto que toda la comunidad linuxera sea asi, ero vamos, son mas los que te tratan de idiota por no saber hacer un sudo apt-get que dispuestos a decirte paso a paso como hacerlo.
Linux me cambio mi frma de interactuar con el soft y Ubuntu me encanta, quizas pruebe otros sistemas en el futuro, pero ubu ya es parte de mi.
Creo que Linux, en un futuro cercano o lejano, sera el padre de un sistema operativo “inteligente” que revolucionara todo este universo, y sera el fruto de la interaccion de millones de personas.

Saludos y disculpen lo extenso

10 09 2007
Alex Sandoval

Del 94 que uso SuSE, luego SUSE Linux, y ahora openSUSE. Me gusta esta distro porque la considero más completa, con un aspecto más acabado, YaST y SaX excelentes herramientas para configurar el sistema y la tarjeta de video, excelentes repositorios, etc. Una gran cantidad de detalles que me hacen inclinar por la distro del camaleón. Además Ubuntu no trae todos los programas que necesito y/o utilizo.

No estoy de acuerdo en algunos aspectos, pero como son apreciaciones personales, no da para una discusión.

10 09 2007
JuanK@

El articulo es muy bueno interesante yo solo e usado Ubuntu y Suse 10.2, ubuntu es mi favorito al igual que Julian yo instale Ubuntu a mi hijo pero no le gusto el emeesene ni amsn por ese lado usa win$ pero para lo demas usa ubuntu.
Por otro lado yo prefiero Ubuntu por la facilidad o agilidad de su actualizador synaptic cosa contraria en Suse con yast por lo demas es muy buen diestro creo yo que es mas orientado para oficina y el Ubuntu es mas para uso domestico.

10 09 2007
manuator

yo usé Mandrake, Redhat7 y LinEx…. Ahora uso Ubuntu y estoy encantao de la vida como Concha Velasco…..:-D
Con todas mas o menos me apañé pero realmente sólo con Ubuntu he conseguido estabilizarme y no tener que volver a reinstalar la distro varias veces o volver al WXP
Quizás también he ido aprendiendo mas y por eso ahora me funciona mejor, quien sabe…
Lo uso para todo, incluido el aMSN…. pero hay que reconocer que ahí hay un punto en el que la peña se echa para atras.
Otro problema que he encontrado es el de las webs con videos o streaming para windows media player (la MTV, Telecinco y otros….).
Y sigo pegandome con el wine…. no consigo que me funcionen las cosas, ni siquiera con el CrossOver…. claro que quiero programas raros que no tengo equivalente en linux….
El caso es eso, que me mola mazo el Ubuntu y estoy intentando evangelizar a la peña, pero son todos muy tercos…. jejeje

10 09 2007
doctorjota

Linux Mint, que aunque le joda a su autor podríamos definirlo como Ubuntu+Automatix.

11 09 2007
Kamosh

Por desgracia, por mucho q haya acercado a linux al usuario final, sigue estando muy lejos de un SSOO para usuario “de andar por casa”, y la verdad es q los SSOO comerciales son mucho mas faciles para cualquier usuario q no tiene ganas de complicarse la vida.

11 09 2007
The Infected Computer

@Kamosh: El problema no es del SO, el problema es del usuario que quiere que le den todo echo.

11 09 2007
Kamosh

Hombre, como comprenderas cuando un medico está trabajando, no creo q vaya a plantearse esas cosas, quieren trabajar con rapidez y eficacia sin tener q configurar, instalar, actualizar, etc

11 09 2007
CeeC

Currete, mi hermana es peluquera, no tiene ni warra del tema y lleva unas semanas con Ubuntu. Hasta ahora sólo me ha llamado una vez por el tema de las actualizaciones automáticas y fue porque no recordaba la clave (se la puse yo xD).

Para el usuario de andar por casa (navegar, música, vídeos, p2p, ofimática) yo creo que ya sí es una alternativa. Que queden cosillas por pulir, por supuesto, pero no son primordiales. Sin embargo para un usuario más avanzado (sin ser un experto informático) puede que ya sí encuentre alguna pega, pero es más por algunas aplicaciones específicas cuyo equivalente libre o no es lo suficientemente potente o no le satisface en el plano personal.

Saludos.

11 09 2007
Auringal

@ The Infected Computer: estoy de acuerdo con eso.
Fui usuario de Win$ desde el DOS, el Win$ 1.x en ingles y sus posteriores versiones, desde el 95 hasta el xp y cuando algo falla es facil agarrar alguna de esas “utilities” y pasarlas para “solucionar el prolema”.
Aqui en Ubuntu me he enfrentado a problemas que he tenido que resolver usando la cabeza e interactuando con otras personas y, creo yo, eso es valiosisimo.
¡Ojo! no reniego del Win$, me parece un buen SO, pero debrian hacerle una modificacion de fondo y darle mas bola al usuario en vez de ponerle tantas boludeces, chiches y cosas inutiles que se comen los recursos innecesariamente
No obstante, me quedo con Ubuntu y quizas en algun momento pruebe OpenSuse, que me quede con las ganas de verlo

11 09 2007
Kamosh

Currete, mi hermana es peluquera, no tiene ni warra del tema y lleva unas semanas con Ubuntu. Hasta ahora sólo me ha llamado una vez por el tema de las actualizaciones automáticas y fue porque no recordaba la clave (se la puse yo xD).

Le pusiste tu la contraseña pq se lo instalaste tu? A eso me referia, no se anda la gente instalando cosas como ubuntu.

11 09 2007
CeeC

Claro que se lo instalé yo, pero tampoco sabe instalarse Windows. Lleva un par de años con PC y para lo típico. Pero Ubuntu no es que sea muy complicado de instalar, son 7 u 8 clicks xD

no se anda la gente instalando cosas como ubuntu.
Si te refieres a que no lo conoce la gente suficiente, estoy de acuerdo. Si lo dices porque sea complejo, disiento totalmente. Prueba de ello, este enlace.

Saludos.

11 09 2007
Kamosh

Mira q autoreferenciarte…

Piensa que si tu pc tiene una ati tal o un monitor cual ya la cosa se empieza a complicar, en fin, no voy a seguir con el tema, pero por mucho q nos pese, ubuntu en particular y linux en general le queda para llegar a ser un sistema de escritorio para el bulgo comun.

Mu bien con el blog, por cierto, nos gusta al novato y a mi🙂

11 09 2007
CeeC

Coño Curro, para qué buscar una página de fuera cuando tengo una en casa para mostrar lo que quiero decir xD.

El tema de ATI es cosa de ATI y aún así pronto se acabará ese problema. De todos modos para un usuario normal no necesita la aceleración. Mi hermana sin ir más lejos pasa de Compiz. Dice que es muy bonito pero que no lo quiere ahora xD.

Además hay que documentarse mínimamente, es como el que se compra un portátil (aunque sea para Windows), tiene intenciones de jugar y le viene con la típica cuchigráfica de memoria compartida, o lo quiere para photoshopear. Coño, pues normal que te pueda ir a pedales, pero es responsabilidad tuya la de informarte antes de comprar hardware.

Saludos por allí. En el futuro quizá os dé un toque, que un primo mío se está haciendo una casa allí y lo mismo voy a verle un día, aunque aún le queda xD

11 09 2007
The Infected Computer

Por cierto por eso de la hermana de CeeC,

Yo antes usaba compiz fusion pero lo quite ya que la maquina me iva lenta y prefiero a que lo tenga soso y en 2D que a tenerlo en 3D y lentisimo, solo por comentá xD

6 04 2008
NehaleM.-

Posteo tarde, pero decir que me gustó mucho el artículo publicado en el diario argentino. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: